ECONOMÍA
PLANES DE PENSIONES
¿Cuántas veces ha escuchado de personas jubiladas, que la pensión que les ha quedado tras una vida entera trabajando, es una miseria?. Seguro que muchas veces. Esta razón y dada la temida insuficiencia del sistema de seguridad social que algunos auguran para el futuro han hecho que los planes de pensiones estén experimentando un auge nunca antes conocido.
No hay que olvidar tampoco las razones fiscales que nos pueden llevar a contratar uno de estos productos. En efecto, hay un momento en el que cada año pensamos en suscribir un plan de pensiones: el período de presentación de la declaración de la renta. El tratamiento fiscal de este producto es tan atractivo como la rentabilidad que suelen proporcionar, dado el largo plazo del que hablamos. En general, con los límites, que suelen variar cada año, las aportaciones a planes de pensiones son deducidas directamente de la base imponible del impuesto. Podríamos decir que es como si Hacienda no pudiese tocar ese dinero que -habiéndolo ganado nosotros y que debería tributar- lo hemos destinado a nuestra “hucha particular”. Es un producto ideal para aquellos que, por suerte, necesitan desgravar el máximo cada año.
Lo más importante, a mi entender y olvidándonos de las agresivas campañas de todas las entidades financieras para captar recursos, es encontrar respuesta a los siguientes interrogantes: ¿Me conviene contratar un plan de pensiones? ó ¿Cuándo conviene contratarlo? y ¿Qué tipo de plan contrato?.
Pues bien, aparte de la solvencia y capacidad de gestión de la entidad gestora, lo más importante a la hora de elegir un plan de pensiones es la edad que se tiene y los años que quedan hasta la jubilación. Recuerde que el plan de pensiones no puede ser rescatado si no es a causa de jubilación, fallecimiento, grave enfermedad o paro de larga duración. Hay que pensar siempre en un horizonte temporal lo suficientemente amplio para poder obtener una buena rentabilidad. Las estadísticas nos indican que la edad media inicial para contratarlo es a partir de los 35 años.
Podemos optar al principio por un plan de pensiones constituido básicamente con renta variable, y conforme transcurran los años y queden menos para la jubilación iremos destinando menos ahorro a renta variable y más a renta fija. Siempre buscando no asumir muchos riesgos en los años previos a nuestro retiro.
Ya que hemos visto por encima la esencia de los planes de pensiones, y para aquellos que leyeron el artículo anterior, la respuesta al enigma es bien sencilla: las dos líneas horizontales del signo del euro nos quieren dar una idea de estabiliadad y equilibrio, que es lo que se espera de nuestra nueva moneda. Hablando de nuevas monedas...¿Sáben que moneda europea, no se basó en el sistema decimal, hasta bien entrados los años setenta?. ¿Dificil?.
Jesús Núñez Cabello
Delegado de CAJASUR en Álora
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